Las bandas de criminales en China han robado más de 1.000 millones de dólares a ciudadanos estadounidenses mediante estafas con SMS, conocidas como 'smishing'. Estas estafas combinan el phishing con los SMS, enviando mensajes de texto fraudulentos que se hacen pasar por reales para obtener información personal o datos bancarios. Los criminales utilizan granjas de SIM, que son capaces de enviar miles de mensajes a la vez, y se hacen pasar por el gobierno o instituciones financieras. En EE.UU., se recomienda ignorar los SMS con enlaces y denunciarlos. El FBI recibió casi 60.000 denuncias de este tipo de estafas el año pasado, y se detectaron más de 330.000 mensajes fraudulentos en un solo día. Los criminales aprovechan las compras online de otras personas para redirigirlas y mantenerse en el anonimato. Brian Shwalb, fiscal del Distrito de Columbia, recomienda a los ciudadanos que ignoren los mensajes de este tipo y presenten denuncias.