La universidad privada Campus Europeo de Estudios Superiores de Granada (ESCO), hoy rebautizada como New Digital Talent, prometió a sus estudiantes titulaciones válidas a nivel internacional. Sin embargo, después de cuatro años de estudio y un coste de 17.000 euros, los estudiantes se dieron cuenta de que sus títulos no eran reconocidos oficialmente. La universidad había sido advertida por la Junta de Andalucía en 2011 sobre la modificación de la Ley Andaluza de Universidades, que dejaba fuera de reconocimiento los títulos expedidos por universidades extranjeras. A pesar de las denuncias y los procesos judiciales, la universidad siguió funcionando con impunidad. Los estudiantes, que se sintieron estafados, perdieron su juicio y tuvieron que pagar 50.000 euros. La situación ha dejado a muchos jóvenes con una sensación de fracaso y desencanto. La universidad sigue operando bajo un nuevo nombre, sin que se haya tomado ninguna medida para compensar a los estudiantes afectados. Los precios de las tarifas eran de 4.200 euros por curso, con una reserva anual de 450 euros. El Ministerio de Educación confirmó que los títulos no eran válidos, cerrando todas las puertas a los estudiantes para acceder a oposiciones, becas y másteres públicos.