El Observatorio Cetelem ha realizado un estudio sobre la movilidad urbana sostenible en la población sénior, entre 55 y 75 años. El 31% de este grupo de edad considera cambiar su vehículo privado de combustión por un medio de transporte sostenible, frente al 42% del total de los españoles y al 64% de los jóvenes. El transporte público es la opción más valorada por los sénior, con un 68% que lo considera una opción viable, seguido de la bicicleta con un 24%. Sin embargo, solo el 21% considera el coche o la moto eléctricos como una opción. El 69% de los sénior no cree en el futuro del coche eléctrico, y el 61% considera que la instalación de puntos de recarga rápida en la vía pública es indispensable. El 71% no estaría interesado en instalar un punto de carga en su hogar. El 88% de los sénior no ha utilizado servicios de carsharing o carpooling en los últimos 12 meses, y el 72% no estaría dispuesto a dejar de tener coche en propiedad para sustituirlo por servicios de este tipo.