La Mezquita-Catedral de Córdoba reabrió sus puertas al público un día después de sufrir un incendio que derrumbó el techo de una capilla. El siniestro se originó el viernes por la noche en una capilla de la ampliación de Almanzor utilizada como almacén, a causa de un cortocircuito en una barredora eléctrica. El fuego se propagó rápidamente, generando una densa columna de humo visible desde distintos puntos de la ciudad, antes de ser controlado en menos de una hora. El derrumbe del techo se produjo en la misma capilla donde se inició el fuego, y otra estancia cercana presenta riesgo de colapso. Un bombero tuvo que ser atendido por inhalación de humo o golpe de calor, pero no se registraron más heridos. El alcalde de Córdoba, José María Bellido, lanzó un mensaje de calma y destacó que “el monumento está a salvo” y que no se trata de una “catástrofe”. También expresó su agradecimiento a los equipos de emergencia, un reconocimiento al que se sumó el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, que aplaudió la “rápida y eficaz” intervención. La Mezquita-Catedral de Córdoba es uno de los monumentos más reconocibles de España y su reapertura es un alivio para los turistas y los cordobeses. El incendio se produjo alrededor de las 21:15 horas y fue controlado en menos de una hora.