Hamás ha difundido una imagen con 46 de los 48 rehenes que mantiene secuestrados en Gaza, calificándola de 'imagen de despedida' ante el inicio de la operación terrestre del Ejército de Israel en la capital del enclave. La imagen muestra a los rehenes con la foto de Ron Arad, un piloto israelí capturado en Líbano en 1986 y cuyo paradero nunca se conoció, siendo declarado 'muerto en combate' 30 años después. El mensaje es claro: los rehenes correrán la misma suerte que Arad y nunca serán devueltos. Los terroristas culpan al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y al jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, de la situación. La amenaza visual secunda un comunicado de las Brigadas Al Qasam, que ya el viernes sentenció que el inicio de la operación militar significa que no obtendrán rehenes, ni vivos ni muertos. Advierten que su destino 'será el mismo que el de Ron Arad', confirmando la intención de asesinar a los secuestrados. La operación terrestre del Ejército de Israel en Gaza ha comenzado, lo que ha generado una gran preocupación por la suerte de los rehenes. Hamás ha utilizado esta táctica de propaganda psicológica para intentar presionar a Israel y obtener concesiones. Sin embargo, la comunidad internacional ha condenado estas acciones y ha pedido la liberación inmediata de los rehenes. La situación en Gaza es cada vez más tensa, y se teme que la violencia pueda escalarse en cualquier momento.