La Audiencia de Barcelona ha dado la razón a los tres albaceas investigados por el presunto desfalco de la herencia de Pere Mir, un gran mecenas catalán que murió en 2017 sin descendencia. La investigación, que comenzó en 2018, se centraba en la posible apropiación ilegal de la fortuna de Mir por parte de los albaceas. La Audiencia consideró que la jueza de instrucción vulneró el derecho de defensa de los investigados al no darles tiempo suficiente para prepararse la vista judicial en la que se acordó la administración judicial de la fundación Cellex. La sección 9ª de la Audiencia de Barcelona destaca que la jueza levantó la reserva de actuaciones el 10 de abril y citó a los tres investigados un día después, sin darles tiempo para prepararse. La defensa de los albaceas mantiene que solo una parte del patrimonio de Mir debía ir a la filantropía. La Audiencia ordena a la jueza instructora convocar de nuevo una vista sobre medidas cautelares, en la que la Fiscalía podrá volver a pedir la administración judicial de Cellex, pero dando al menos diez días de margen a las defensas para estudiar el caso. El patrimonio de Mir se estima en millones de euros y se distribuye entre dos fundaciones, Cellex y Mir-Puig.