La Iglesia de Inglaterra ha elegido a Sarah Mullally, obispa de Londres y ex enfermera de 63 años, como su primera mujer arzobispa de Canterbury. Fue elegida por una comisión especial y ratificada por el rey Carlos III. Ocupará el puesto desde enero y será reconocida formalmente en una ceremonia en la catedral de Canterbury en marzo. Mullally ha sido pionera en su vida civil, siendo nombrada jefa de enfermeras del Departamento de Sanidad del Reino Unido a los 37 años. Ha sido activa en asuntos como los matrimonios de parejas del mismo sexo y ha hablado en defensa de las mujeres y las minorías discriminadas. La nueva arzobispa sustituye a Justin Welby, que dimitió en noviembre del año pasado después de una investigación sobre su comportamiento en un caso de abusos sexuales. El proceso de elección de la líder de la Iglesia de Inglaterra es más largo que el del papa en la Iglesia católica y requiere la aprobación del rey y del primer ministro británico. La Iglesia de Inglaterra permitió a las mujeres ser obispas en 2014 y desde entonces Mullally ha estado en la primera línea. La iglesia anglicana no permite los matrimonios de parejas del mismo sexo, pero sí celebra bendiciones para parejas de la comunidad LGTBI. La nueva arzobispa ha hablado del ataque contra la sinagoga de Manchester y ha dicho que también es responsabilidad de la Iglesia de Inglaterra luchar contra el antisemitismo y cualquier tipo de discriminación por la fe o la raza.