Un hombre de 36 años fue detenido el 13 de agosto en Martorell (Barcelona) por la Guardia Civil y los Mossos d'Esquadra, tras detectar un cambio radical en su actitud y su presunta actividad terrorista. La investigación policial se inició en 2024 y confirmó su proceso de radicalización, alimentado por el consumo intensivo de contenidos extremistas. Los agentes anticiparon su detención para neutralizar una potencial amenaza y encontraron dispositivos electrónicos y un arma blanca en su domicilio. El detenido ingresó en el centro penitenciario de Brians II. La detención se produjo tras detectar indicios y evidencias sólidas de su presunta actividad terrorista, incluyendo proclamas en favor de organizaciones yihadistas en redes sociales.