La expresión 'inclusión forzada' se utiliza para criticar la presencia de mujeres, personas racializadas, personas LGTBI o con discapacidad en películas, series, anuncios o política. Sin embargo, detrás de esta crítica hay una idea reaccionaria que considera 'normal' un mundo homogéneo, blanco, masculino, heterosexual y sin cuerpos diversos. La realidad es que la diversidad existe y no se fuerza, pero ha sido invisibilizada durante siglos. La inclusión es necesaria para reflejar la sociedad real, y no es forzada, sino justa. El artículo critica la idea de que la inclusión es una imposición y destaca que la exclusión ha sido la norma durante mucho tiempo. El juez Peinado exige 50.000 euros por publicar una entrevista y amenaza con querellarse contra elDiario.es si no la borran. El artículo concluye que la inclusión no es forzada, sino que el relato ya no es solo de unos pocos.