Silvia Intxaurrondo, periodista de RTVE, se encuentra acorralada por una denuncia de fraude fiscal presentada ante la Agencia Tributaria el 5 de agosto. La denuncia señala a Sukun Comunicación S.L., una sociedad estrechamente vinculada a Intxaurrondo, quien es principal accionista y administradora solidaria. Se sospecha que la empresa habría sido utilizada para canalizar ingresos personales procedentes de RTVE y eludir el pago del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). En 2024, la empresa habría generado cerca de 241.900 euros, de los cuales el 94,6% procederían de los trabajos de Intxaurrondo como presentadora en la televisión pública. Sin embargo, más de 229.000 euros se habrían registrado bajo el concepto de 'aprovisionamientos', lo que habría permitido mostrar pérdidas en las cuentas de la sociedad y evitar el pago del Impuesto sobre Sociedades. El denunciante estima que los ingresos gestionados por la empresa deberían haberse declarado como rendimientos del trabajo o de actividades personales, lo que habría generado un perjuicio fiscal cercano a los 99.000 euros en concepto de IRPF. Ni RTVE ni Intxaurrondo se han manifestado al respecto.