La Audiencia Nacional ha suspendido la pena de tres años de cárcel impuesta a Luna Fernández, una de las dos mujeres españolas repatriadas desde Siria acusadas de yihadismo. La suspensión es por un plazo de cinco años, condicionada a que no delinca en ese plazo y haga 180 días de trabajos en beneficio de la comunidad. Los magistrados consideran que carece de antecedentes penales y no consta que haya vuelto a ejecutar acción delictiva alguna. Fernández es viuda y madre de seis hijos, y antes de entrar en prisión preventiva, estuvo confinada involuntariamente en un campamento de refugiados. La Audiencia Nacional acordó la libertad provisional de ambas mujeres en septiembre, y aceptaron tres años de cárcel mediante acuerdos de conformidad en el juicio. La Fiscalía pedía seis años de cárcel para cada una, considerando que participaron en actividades a favor de la organización yihadista DAESH antes de desplazarse a la zona de conflicto sirio-iraquí.