En China, el mercado matrimonial es un fenómeno que se ha vuelto popular, especialmente entre los padres que buscan pareja para sus hijos. Cada fin de semana, parques enteros se transforman en un mosaico de carteles plastificados con descripciones personales. El mercado matrimonial surgió hace más de una década en Shanghái y se ha extendido a otras ciudades como Pekín y Chongqing. Los padres colocan carteles con información sobre sus hijos, como edad, altura, peso, salario y propiedades. Algunos incluso incluyen fotos, aunque no es obligatorio. El mercado matrimonial es una forma de encontrar pareja sin necesidad de conexión a internet, solo con una impresora, un paraguas y unos padres preocupados. Sin embargo, el éxito es limitado, y la mayoría de los padres regresan cada fin de semana sin resultados. La situación es reflejo de una sociedad que envejece y se individualiza, y busca en los métodos del pasado una solución para el futuro. En 2024, apenas 6,1 millones de parejas se casaron en China, un 21% menos que el año anterior. El gobierno intenta frenar la caída de matrimonios con incentivos económicos y subsidios por hijo, pero los resultados siguen siendo modestos.