Un adolescente de 17 años, Thomas Taylor, fue apuñalado y murió en un ataque ocurrido el 8 de enero en las inmediaciones de la estación de autobuses de Bedford, en Greenhill Street. El agresor, Bennett Ndenkeh, de 19 años, fue encontrado culpable después de un juicio de siete semanas en el Tribunal de la Corona de Luton. Otro joven implicado, Riaz Miah, de 18 años, fue absuelto de asesinato pero condenado por homicidio involuntario. La policía calificó el acto como una agresión 'salvaje y carente de sentido'. El inspector jefe de detectives Richard Stott lamentó la tragedia, destacando que la violencia cruel e injustificada le arrebató la vida a un joven con un futuro prometedor. La investigación se basó en el análisis de grabaciones de cámaras de seguridad, lo que permitió identificar y rastrear a los responsables. Miah intentó influir en otro involucrado para que no revelara toda la información antes de ser arrestado.