En la playa del Cura de Torrevieja, un hombre colocó su sombrilla a las 5:36 de la mañana para reservar un espacio. Este fenómeno, conocido como la 'guerra de las sombrillas', es común en playas concurridas, especialmente en Levante. La Ley de Costas 2/1988 establece que los arenales no serán de uso privativo. Algunos ayuntamientos, como Torrevieja, tienen normativas específicas que prohíben dejar instalados parasoles o sombrillas sin la presencia de sus propietarios. En 2015, un bañista recibió una multa de 150 euros por instalar su sombrilla a primera hora del día. Otros municipios, como Cullera, también tienen prohibiciones similares, con sanciones que pueden oscilar entre 750 y 3.000 euros. La práctica de reservar espacios en playas es considerada peligrosa, ya que dificulta la labor de los operarios que limpian los arenales.