Torre-Pacheco vivió jornadas de tensión tras la brutal paliza a un anciano, lo que desató protestas vecinales y graves disturbios. Los Guardias Civiles denuncian una 'absoluta falta de previsión' por parte del Ministerio del Interior. Había información previa sobre el riesgo de altercados, pero no se reforzó la seguridad a tiempo. Solo una decena de agentes de USECIC, junto a la Policía Local, contuvieron la violencia en los momentos más críticos. Los disturbios se originaron tras la agresión a un vecino mayor, que desató la indignación de buena parte de la población. La situación requería presencia de los GRS, que fueron desplegados días después desde Sevilla y Valencia. Los agentes destacan la profesionalidad con la que actuaron los efectivos presentes pese a la escasez de medios y refuerzos. La agresión al anciano fue la chispa que encendió una situación ya tensa por la creciente inseguridad. Los vecinos denuncian que los delitos han aumentado en los últimos meses, sin una respuesta proporcional por parte del Estado. La llegada de los GRS fue tardía, cuando ya se habían producido disturbios y actos de violencia en varias calles. Los GRS cuentan con formación especializada en control de masas y debieron ser enviados desde el primer momento.