La banda organizada de Barcelona, desmantelada por los Mossos d'Esquadra, utilizaba un método de estafa llamado phishing para robar móviles y obtener códigos de acceso. Tras robar un móvil, enviaban correos electrónicos para solicitar los códigos de acceso, lo que les permitía desbloquear el dispositivo y acceder a las cuentas de la víctima. La banda estaba compuesta por 17 individuos y fue desmantelada en una macrooperación llamada Plan Kanpai, en la que se llevaron a cabo 11 registros en diferentes viviendas y locales de Badalona, Sant Andreu de la Barca y los distritos barceloneses del Raval y Ciutat Vella. Se encontraron centenares de móviles robados, dispositivos electrónicos y altas cantidades de dinero en efectivo. La banda también revendía móviles robados en países africanos. Para evitar problemas, es importante bloquear y marcar el móvil como perdido, desconfiar de mensajes o correos electrónicos que soliciten el código de acceso y presentar una denuncia.