Robert Marshall, dueño de un hotel en las Highlands, Escocia, creó la Tourist Plate, una matrícula para turistas que indica que el conductor no está habituado a la zona. La idea surgió después de que Marshall experimentara dificultades al conducir en Tenerife. La placa es un rectángulo adhesivo con una T verde y fondo blanco, y se vende por 9,99 libras. La policía escocesa ha trabajado con la embajada de EEUU para concienciar a los turistas sobre la importancia de ser cautelosos al volante. Los accidentes en Escocia causados por conductores que circulan por el lado erróneo aumentaron un 46% en un año, de 24 colisiones en 2022 a 35 en 2023. La Tourist Plate parece haber funcionado en una prueba realizada por Laura Hanser, activista de A9 Dual Action Group, quien condujo por una carretera de un solo carril a 80 km/h y notó que los demás conductores reducían la velocidad al reconocer la placa.