En la Salamanca rural, el pueblo de Coca de Alba ha lanzado una iniciativa para revitalizar su economía y atraer nuevos habitantes. El Ayuntamiento ofrece el alquiler del bar municipal por un euro al año, con la condición de que se abra los fines de semana. El bar, que cuenta con 200 metros cuadrados y está totalmente equipado, es considerado un centro de ocio y reunión para la comunidad. La alcaldesa, Dori Vicente Ciudad, destaca la importancia del bar para la vida social del pueblo y busca a alguien que se haga cargo del negocio y atraiga gente para dinamizar el pueblo. La iniciativa es similar a la de otros pueblos de la región, como Zorita de la Frontera y Cantaracillo, que también ofrecen alquileres simbólicos para sus bares. La Diputación de Salamanca ha destinado 300.000 euros para ayudar a los pueblos a abrir establecimientos de hostelería, y se estima que al menos 80 pueblos podrían beneficiarse de las subvenciones. El proyecto BarLab Rural, impulsado por Mahou-San Miguel y AlmaNatura, también busca reabrir bares en pueblos de menos de 5.000 habitantes.