La Policía Nacional de Palma ha detenido a un hombre que se hacía pasar por carpintero barato en Internet, pero en realidad no era carpintero y cobraba precios exorbitantes. El hombre ofrecía sus servicios de carpintería a precios asequibles en portales de Internet y chats de mensajería, utilizando nombres de empresas conocidas en el sector. Luego, contactaba con sus clientes, acordaba un presupuesto y recogía los materiales que había que arreglar, solicitando el 50% del costo de la reparación por adelantado. Sin embargo, después de unos días, pedía más dinero alegando motivos como la necesidad de comprar más materiales o la complejidad del trabajo. En total, ha estafado a 20 personas, logrando obtener más de 30.000 euros. El hombre también se mostraba agresivo verbalmente con algunas de sus víctimas, exigiendo más dinero para devolverles sus cosas.