Los ibones de Anayet, en el Pirineo aragonés, son un tesoro natural que atrae a muchos turistas. Sin embargo, la falta de respeto por la normativa ha llevado a la policía a intervenir. El fin de semana pasado, los agentes del Seprona de Huesca y los Agentes para la Protección de la Naturaleza de Aragón realizaron un operativo en el entorno de Sallent de Gállego, que se saldó con 86 sanciones. El motivo fue que 46 tiendas de campaña estaban instaladas de forma ilegal, sin permiso y sin comunicar su presencia a las autoridades. La acampada en este lugar está prohibida, al igual que bañarse en las frías aguas de los ibones, para proteger el entorno y conservarlo. La bióloga Lorena Escuer denunció la situación en redes sociales, destacando la presencia de drones, tiendas de campaña y bañistas que no respetan el lugar. El Gobierno aragonés ha recordado que los excursionistas deben comunicar su presencia y obtener autorización para acampar. La popularidad de los ibones en redes sociales ha llevado a un aumento en la afluencia de personas, lo que ha generado problemas de conservación del entorno.