El 24 de noviembre de 1971, un hombre que decía llamarse Dan Cooper secuestró un Boeing 727 en Portland con destino a Seattle. Exigió un rescate de 200.000 dólares y cuatro paracaídas, y después de aterrizar en Seattle, se lanzó en paracaídas hacia la oscuridad de la noche. El FBI nunca logró descubrir su identidad ni su paradero, aunque se encontró dinero del rescate tirado en las inmediaciones. En 2016, el caso fue cerrado por el FBI, pero en 2024, un investigador privado analizó las partículas de una corbata que Cooper dejó en su asiento y encontró una posible conexión con una subcontrata de Boeing. El caso de D. B. Cooper sigue siendo uno de los más intrigantes en la historia criminal de Estados Unidos, con un documental en YouTube que ha obtenido 22 millones de visitas desde 2020.