El padre de una alumna de Canet de Mar, Javier Pulido, ha comparecido como testigo en el juicio contra tres tuiteros acusados de acoso por mensajes denigrantes contra su familia. La familia logró un aval judicial para que su hija recibiera un 25% de horas lectivas en castellano en su escuela. La Fiscalía pide dos años de cárcel para los acusados. Pulido ha afirmado que el Govern y el aparato independentista nunca han cumplido la ley y que han incumplido la inmersión lingüística. La familia ha sufrido un vacío por parte de las otras familias del curso y ha tenido que soportar un mal ambiente en la clase. El psiquiatra que ha comparecido como perito ha corroborado que las secuelas que presentaban los padres se debían a la situación vivida en el pueblo. El juicio quedará visto para sentencia este viernes. Los mensajes denigrantes incluyen frases como 'Averiguad y publicad el nombre y dirección de la familia denunciante para que vivan un infierno' y 'Ya tengo la carne de niño castellanohablante para hacer los canelones'. La familia ha denunciado que han sufrido acoso y que han tenido que vivir con miedo durante meses.