La obra de Adif en Valencia, que aspira a reconvertir una parte de la ciudad, lleva dos años en marcha y se espera que termine en tres años. El proyecto incluye la creación de un nuevo acceso ferroviario de alta velocidad, la soterración de líneas férreas convencionales y de alta velocidad, y la construcción de una nueva Estación Central. La obra costará 665 millones de euros y permitirá recuperar 230.000 metros cuadrados de espacio. Sin embargo, los vecinos están empezando a sufrir las consecuencias de la obra, incluyendo una fuga de gas en la calle Olta, cortes de luz y agua, y agrietamientos en las viviendas. La fuga de gas ha sido controlada, pero los vecinos están preocupados por la seguridad y el impacto en su calidad de vida. La obra se encuentra en una de sus fases más activas, con la excavación de un túnel de 1,2 kilómetros de largo.