En España, especialmente en Barcelona, hay un aumento en los robos de relojes y cadenas. Los ciudadanos están buscando soluciones para proteger sus pertenencias. Un método que ha ganado popularidad es el uso de una brida o un pequeño latiguillo que se coloca en el reloj, lo que dificulta que los ladrones lo quiten sin ser detectados. Un usuario explicó que los ladrones suelen abrir el cierre de los relojes con habilidad, por lo que esta brida actúa como un obstáculo que alerta al dueño del intento de robo. Aunque no es infalible, ya que los ladrones pueden utilizar armas blancas, es una medida que puede disuadir a algunos delincuentes. La versión 2.0 de este método incluye el uso de pequeñas tiras para cables. Los ciudadanos están optando por esta solución para proteger sus relojes, ya que no quieren dejar de usarlos pero tampoco quieren correr el riesgo de ser robados.