El hijo menor de Juana Rivas, Daniel, de 11 años, debe regresar con su padre, Francesco Arcuri, el próximo viernes. Daniel ha pedido auxilio a través de cartas manuscritas dirigidas a organizaciones como Amnistía Internacional y Save the Children, denunciando malos tratos por parte de su padre. Su hermano mayor, de 19 años, también ha escrito una carta pidiendo que no se entregue a su hermano, relatando sus propias experiencias de abuso y maltrato durante cinco años. El equipo jurídico de la familia ha solicitado la aplicación de la excepción del Convenio de La Haya para impedir la entrega. El padre, Francesco Arcuri, será juzgado en Italia en menos de dos meses por malos tratos continuados hacia sus hijos. La madre, Juana Rivas, fue condenada a cinco años de prisión por sustracción de menores, pero la pena fue reducida a dos años y seis meses y posteriormente conmutada a un año y tres meses de prisión y 180 días de trabajos en beneficio de la comunidad.