La jueza de la dana investiga la retirada de los efectivos de los Bomberos que medían el caudal del barranco del Poyo el pasado 29 de octubre, que causó 228 víctimas mortales. El Consorcio de Bomberos admite que recibieron la orden de retirar los efectivos sobre las 14.43, después de que el nivel del agua hubiera disminuido a 40 centímetros. La unidad de Bomberos Forestales de Buñol había sido movilizada para realizar lecturas de nivel de agua en escalas en el barranco del Poyo en las zonas de Riba-roja y Cheste. La decisión de retirar los efectivos fue considerada el 'principal error' de la gestión de la catástrofe por el exsecretario autonómico de Emergencias, Emilio Argüeso. La jueza cuenta con documentación oficial que detalla cómo fue la retirada de los efectivos y ha declarado que la orden de 'regreso a la base' se realizó vía radio y está monitorizado por la Sala de Emergencias del Centro de Coordinación de la Generalitat en l'Eliana.