El Club Kineret, responsable de un grupo de 44 niños y 7 monitores judíos franceses, denuncia a Vueling por su actuación en un incidente en el que fueron desalojados de un vuelo en Valencia. El club afirma que los menores estaban sentados en su sitio y respetaban las normas, pero fueron expulsados sin explicación válida. La tripulación de Vueling había acusado al grupo de poner en peligro la seguridad del vuelo, pero el club desmiente esto y señala que testimonios de pasajeros independientes confirman que los menores no representaban ningún problema. El incidente ocurrió el 23 de julio y el club exige una investigación independiente y disculpas públicas de Vueling. La aerolínea ha emitido un comunicado reiterando su versión de los hechos, pero el club lo considera injustificable y potencialmente antisemita. El club también destaca que el único factor que une a todos los menores es su identidad visible como judíos, y que el uso de algunas palabras en hebreo fue suficiente para desencadenar la medida de extrema gravedad. El club anuncia la apertura de acciones judiciales contra Vueling y cualquier autoridad implicada.