El buque de rescate Open Arms ha zarpado desde el puerto de Santa Cruz de Tenerife rumbo a aguas del océano Atlántico próximas a Canarias. La misión tiene como objetivo visibilizar la situación humanitaria en una de las rutas más mortíferas a Europa, en la que han fallecido 1.482 personas en los cinco primeros meses de 2025. La ONG ha firmado un convenio de colaboración con el Gobierno canario para desplegarse en las islas durante al menos dos meses. El líder de Vox, Santiago Abascal, había pedido confiscar y hundir el buque. La tripulación del Open Arms está preparada para rescatar cayucos en riesgo y permanecerá nueve días en alta mar. La organización abrirá las puertas del buque de rescate a principios de octubre para permitir visitas de la ciudadanía. El presidente de Open Arms, Óscar Camps, defendió que la ONG no se desplegaba en el Archipiélago para sustituir a Salvamento Marítimo, sino para aportar más conocimiento sobre la realidad de estas rutas migratorias y sensibilizar a la ciudadanía.