Los Mossos d'Esquadra han intensificado los controles en el aeropuerto de El Prat tras detectar que el 70% de las empresas de aparcamiento son irregulares. Estas empresas ofrecen precios hasta cuatro veces más baratos que la competencia legal, pero devuelven los vehículos en mal estado o los utilizan para cometer delitos. Entre 25 y 30 empresas irregulares operan en la zona, captando clientes en las terminales y ofreciendo servicios por 20 euros semanales, frente a los 80 euros de media que cobran las empresas legales. Los Mossos han establecido un dispositivo permanente para actuar como elemento disuasorio, especialmente durante los picos de actividad en el aeropuerto. El primer gran operativo se desarrolló el 30 de julio, con la participación de Mossos d'Esquadra, Policía Nacional e Inspección de Trabajo, resultando en 25 personas identificadas, cuatro detenidas y ocho expedientes abiertos por infracciones graves.