La Policía Nacional ha desarticulado una red criminal con sede en Madrid y Guadalajara que se dedicaba a robar vehículos para venderlos por piezas en Marruecos. Los nueve detenidos, todos de nacionalidad marroquí, robaban entre seis y diez vehículos por semana en zonas de estacionamiento vacacional. La red utilizaba una nave agrícola en Guadalajara para desguazar los vehículos y luego transportar las piezas a Marruecos en un camión. La policía recuperó piezas pertenecientes a más de 50 vehículos con un valor de 1,25 millones de euros. La investigación continúa abierta y no se descartan más detenciones. Los líderes de la red, dos hermanos, tenían la función principal de vulnerar los sistemas de seguridad de los coches y realizar labores de vigilancia. La policía localizó la nave y detuvo a ocho integrantes del grupo criminal, que no opusieron resistencia.