En Galicia, 17.077 personas se presentaron a la oposición para maestros, pero solo un 6,4% aprobó. Esto ha dejado vacantes sin cubrir en varias especialidades, como Informática y Matemáticas. La situación es similar en otras regiones, como Madrid, donde el 36% de las plazas ofertadas quedaron vacantes. En cambio, regiones como Andalucía y Cataluña tienen un porcentaje menor de plazas vacantes. Las organizaciones sindicales atribuyen la situación a la alta exigencia para aprobar la oposición. Mientras, muchos opositores ya trabajan en la educación, pero no pueden acceder a una plaza fija. La situación es considerada una paradoja, ya que hay muchas personas sobrecualificadas para el trabajo que desempeñan.