Un hombre de 54 años ha sido condenado a cuatro años de cárcel por apropiarse de la indemnización de 1,2 millones de euros que recibieron sus dos hijos con discapacidad después de un accidente de tráfico en 2006. La Audiencia de Alicante considera que el procesado cometió un delito continuado de apropiación indebida, con agravante de parentesco, al administrar el patrimonio familiar y utilizar los fondos para emprender negocios personales. La sentencia establece que el acusado se negó a rendir cuentas de su administración y no presentó el resultado de las cantidades recibidas, pese a haber sido requerido en numerosas ocasiones. El tribunal le impone una pena de cuatro años de prisión y una multa de nueve meses, además de indemnizar a sus hijos con 356.305,32 euros y 179.433,75 euros, respectivamente. El fallo es recurrible en apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.