El heterofatalismo es un concepto que describe el desencanto creciente hacia las relaciones heterosexuales, donde el desencanto se mezcla con la resignación y el humor ácido. El término fue popularizado por la escritora Jean Garnett y se presenta como la versión más radical del heteropesimismo, acuñado por Asa Seresin en 2019. El heterofatalismo asume que las relaciones heterosexuales están condenadas a decepcionar, con hombres que no aman con suficiente claridad, compromiso o urgencia, y mujeres que, pese a todo, siguen implicadas. El desencanto creció en un clima político marcado por figuras como Donald Trump o Brett Kavanaugh, y por el impulso del movimiento #MeToo. Expertas como Ellie Anderson señalan que muchas mujeres asumen un 'trabajo hermenéutico' constante: descifrar a parejas poco comunicativas, fruto de una socialización masculina que penaliza la vulnerabilidad. Autoras como Shon Faye proponen reorganizar las relaciones, distribuyendo necesidades afectivas, sexuales o de cuidado en varios vínculos, en lugar de exigir que una sola pareja lo sea todo.