Un estudio de la Universidad de California en Riverside reveló que las parejas que cotillean entre sí disfrutan de una relación más fuerte y son más felices. La investigación analizó las conversaciones cotidianas de 76 parejas heterosexuales y homosexuales, encontrando que pasaban unos 38 minutos diarios cotilleando, de los cuales casi 30 minutos lo hacían con su pareja. El cotilleo actúa como una forma de reforzar la conexión emocional, mejorando la confianza, la complicidad y la satisfacción general en la relación. Las parejas de mujeres fueron las que más cotilleaban, y las parejas del mismo sexo reportaron niveles de felicidad más altos que las heterosexuales. Solo una de las 76 parejas no practicaba el chisme en absoluto. El estudio sugiere que el cotilleo puede funcionar como una herramienta de regulación social, ayudando a establecer normas compartidas y comportamientos que fomentan la armonía en la pareja.