Anita Rose, de 57 años, fue asesinada en el pueblo de Brantham, Reino Unido, después de ser brutalmente agredida mientras paseaba a su perro. Roy Barclay, de 56 años, fue declarado culpable de su asesinato después de un año de investigación. La víctima murió cuatro días después de la agresión debido a un traumatismo craneoencefálico. La Policía de Suffolk encontró pruebas incriminatorias, incluyendo ADN del agresor en la chaqueta de la víctima. Barclay ya había sido condenado por un ataque similar en el pasado y había sido liberado condicionalmente. La familia de la víctima pide cambios en el sistema de justicia para evitar que criminales como Barclay vuelvan a cometer delitos. La sentencia de Barclay está prevista para el 6 de agosto. La investigación reveló que Barclay había estado en una lista de criminales más buscados y había logrado evitar la prisión durante dos años. El neuropatólogo que trató a Anita Rose comparó sus lesiones con las de un accidente de tráfico a alta velocidad.