Tras 18 días de búsqueda, se encontró el cuerpo sin vida de Valeria Afanador, una niña de 10 años con síndrome de Down, en las inmediaciones del río Frío, cerca del colegio donde se le vio por última vez. La confirmación oficial llegó en medio del luto nacional y de un creciente cuestionamiento a la efectividad de los operativos de búsqueda, en los que participaron más de 200 personas. El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey Ángel, planteó una hipótesis sobre la improbabilidad de que el cuerpo hubiese estado allí desde el inicio. La Fiscalía General de la Nación abrió una investigación para esclarecer las circunstancias de la muerte. La madre de Valeria relató la angustia de no tener noticias, mientras que su padre cuestionó a las autoridades. El caso generó un profundo impacto social en Colombia, donde miles de ciudadanos se movilizaron en jornadas de búsqueda y cadenas de oración.