En 2024, murieron 1.154 personas en accidentes de tráfico en España, una cifra que ha ido creciendo lentamente desde 2020. En 1964, se contabilizaron 3.803 muertos en la carretera y 82.953 personas resultaron heridas. La DGT considera 1964 como el año clave para la introducción de los radares en España. El primer radar se utilizó en 1968 y consistía en un sistema de radio que estimaba la velocidad de los vehículos mediante microondas, junto con un fotocontrol que realizaba una fotografía para dejar constancia del vehículo infractor. Los agentes de la Guardia Civil tenían que enviar los rollos de película a la Jefatura de Tráfico para que fueran revelados y positivados. El sistema no era muy diferente al actual, pero tenía problemas como solo poder utilizarse sobre suelo llano y ser pesados de transportar. Los primeros radares se extendieron desde Madrid y Barcelona y se fueron ampliando en número en los años 70. El margen para cometer una infracción era bajo, ya que los radares no podían captar a vehículos que circularan por encima de 150 km/h.