El entrenador Manolo González cambió la estrategia del Espanyol en el partido contra el Atlético de Madrid, pasando de un 4-3-3 a un 4-4-2 y luego a un rombo por dentro, lo que permitió al equipo empatar 1-1. El cambio incluyó la salida de Alex Král y la entrada de Edu Expósito, y la transformación del equipo permitió recuperar la competitividad y empatar el partido. El equipo también cambió a un 4-1-4-1 en el último tramo del partido, con Fernando Calero por delante de la defensa y Expósito y Puado asociándose por dentro.