Un grupo de turistas argentinos se sorprendieron al ver el Acueducto de Segovia y se preguntaron cómo se mantiene en pie. La estructura, que data de la época romana, está compuesta por más de 20.000 bloques de piedra y alcanza una altura de 30 metros, con 167 arcos distribuidos en 120 pilares. La respuesta a su pregunta reside en las fuerzas de empuje entre los sillares de piedra que forman los arcos, que no necesitan cemento ni argamasa para mantenerse en su lugar.