Los cajeros de supermercado comparten sus experiencias en redes sociales, con más de 5.000 millones de usuarios activos según el 'Informe Digital 2024'. Una cajera revela que la pregunta que más le saca de sus casillas es '¿Está cerrada la caja?', a pesar de que la indicación es muy explícita. Otros ejemplos de frases que desconciertan o desesperan al personal de caja son '¡Si no pasa, es gratis!' cuando un código de barras no pasa, y los intentos de ligar que terminan en momentos incómodos. Los trabajadores tratan de tomarse las interacciones con los clientes con humor, pero la vida detrás de una caja no es fácil, ya que también tienen que hacer frente a numerosos comentarios desagradables. Una trabajadora compartió un comentario desagradable que recibió, reflejando la falta de respeto que aún existe hacia esta labor esencial.