En el Templo de Uluwatu, en Bali, una banda de 600 macacos de cola larga roban objetos de valor a los turistas, como teléfonos y gafas, y los intercambian por comida. Los monos tienen un sofisticado sentido del valor y demandan mayores recompensas por objetos más valiosos. Un estudio documentó decenas de casos de regateo, que a veces dura hasta 25 minutos. Los monos jóvenes observan a los adultos exitosos y perfeccionan el arte del robo. Un mediador local, Ketut Ariana, ayuda a recuperar los objetos robados a cambio de comida. En 2021, un estudio concluyó que estos comportamientos llevan más de 30 años en la colonia de Uluwatu. Los turistas deben guardar sus objetos de valor en mochilas cerradas y evitar el contacto visual con los monos. En mayo de 2025, Bali recibió 602.213 visitantes internacionales, lo que explica la persistencia del fenómeno. Los científicos ven este caso como un ejemplo único de economía simbólica en animales salvajes.