La Policía y los servicios de emergencia acudieron al puente Moerdijk, en los Países Bajos, donde descubrieron que un supuesto intento de suicidio era en realidad un camionero que intentaba refrescarse. La tarde del pasado jueves, varios helicópteros, una lancha rápida y los bomberos dieron respuesta a un aviso que informaba de que un hombre estacionó su camión en el arcén de la autopista A16 y saltó del puente al río Hollands Diep. El camionero se dirigió a una escalera, donde llamó a los tripulantes de un barcaza que pasaba y lo trasladaron de regreso a la orilla. Inicialmente se informó que el chapuzón fue un intento de suicidio, pero el caballero dio una versión diferente de la historia a los agentes. El camionero consideró que era una hermosa y cálida tarde de verano y pensó que era hora de refrescarse. El conductor paró en la cuneta de la carretera y sin pensarlo mucho saltó del puente para zambullirse en el agua. Después se dio cuenta que la corriente del río era más peligrosa de lo que había supuesto y pidió ayuda. El camionero aprendió la lección y fue multado por estacionar indebidamente en un arcén y saltar sin permiso de un puente.