John Cheeks, un residente de Washington DC, compró un boleto para el sorteo de Powerball el 6 de enero de 2023 y, aparentemente, ganó un premio de 340 millones de dólares. Sin embargo, cuando acudió a la administración a cobrar su premio, le dijeron que se trataba de un error y que no había ganado nada. El error se debió a que el equipo de control de calidad de Taoti Enterprises estaba realizando pruebas en el sitio web de Powerball y publicó por error números de prueba en el sitio web en vivo del juego. Cheeks ha presentado una demanda contra Powerball, la Asociación de Loterías y Taoti Enterprises.