Existen granjas de escorpiones en países como Egipto, México, Tailandia o Nigeria con más de 80.000 ejemplares vivos. El objetivo es extraer su veneno, que puede valer 10 millones de euros el litro, para tratar enfermedades como la epilepsia, esclerosis múltiple o ictus. El proceso no es rentable para muchos, como Mohammad Fallah, que tras invertir en escorpiones consiguió solo dos gramos de veneno sin compradores. Empresas como Venomtech apenas comercializan medio gramo al año. El negocio se basa en la cría masiva de escorpiones para extraer su veneno, que contiene proteínas y péptidos con potencial científico.