Una camarera relata su experiencia con una mesa de tres personas que pidieron tres tercios de bebida. El hombre de la mesa le pidió una copa, pero luego se quejó de que no le habían dado copas a las mujeres. La camarera se sintió confundida y frustrada por la actitud del hombre, que también pidió cuatro pizzas para llevar, sin haber mencionado previamente que eran para sus hijos. La camarera se queja de la falta de comunicación y la actitud pasivo-agresiva del hombre, y expresa su frustración con la gente en general.