La playa de Benagil en el Algarve portugués esconde una cueva natural única, conocida como la 'catedral marina de Europa'. Esta cueva, formada por la erosión del mar Atlántico durante millones de años, ofrece un espectáculo natural impresionante. Con su entrada exclusivamente desde el agua, en kayak, paddle surf o en pequeños barcos turísticos regulados, Benagil mantiene un aire de descubrimiento. La cueva ha sido utilizada en el pasado como escondite de contrabandistas. Desde 2024, se han aplicado medidas estrictas para proteger su ecosistema, limitando las visitas y solo permitiendo el acceso con tours autorizados. La playa de Benagil es una experiencia única en Europa, comparable a las islas Phi Phi o la playa de Railay Beach en Tailandia, pero con el aire atlántico y los acantilados del sur de Portugal.