Pam Reynolds, de 35 años, fue sometida a una operación cerebral en el Instituto Neurológico Barrow de Phoenix en 1991. Durante la operación, su temperatura corporal se redujo a 10° centígrados, su respiración y latidos se detuvieron, y se drenó toda la sangre de su cabeza. A pesar de esto, ella asegura haber visto a los cirujanos trabajando y haber tenido una experiencia fuera de su cuerpo. Su visión se volvió más nítida y clara, y afirmó tener más de cinco sentidos. Incluso aseguró haber visto a su tío fallecido, quien la llevó de vuelta a su cuerpo. La operación fue realizada por Robert F. Spetzler.