Sven y Maximilian Schürer, padre e hijo, compraron una locomotora diésel V180 de 1969 en los Montes Metálicos alemanes y la convirtieron en un hotel. La locomotora fue levantada con grúas de 260 toneladas y se dispusieron tres habitaciones en su interior. El hotel abrió sus puertas en 2021, pero no despegó hasta 2023 debido a la pandemia de coronavirus. A pesar de algunos fallos, como el techo que goteaba, Sven Schürer está convencido de que su concepto funcionará.