Un Boeing 737-8 Max de United Airlines sufrió un impacto a 10.900 metros de altitud el 16 de octubre, lo que obligó a realizar un aterrizaje de emergencia. El incidente afectó a 140 personas y causó daños en el parabrisas. Inicialmente se especuló que el impacto podría haber sido causado por un meteorito o basura espacial, pero ahora se cree que fue causado por un globo meteorológico que transportaba un saco de arena de un kilogramo como lastre. El globo fue lanzado por la empresa Windborne, ubicada en Silicon Valley. El accidente ocurrió en un vuelo de Denver a Los Ángeles y los pilotos tuvieron que cancelar el viaje y aterrizar en el aeropuerto de Salt Lake City. Aunque no hubo fallecidos ni heridos graves, el capitán del vuelo sufrió heridas en el brazo. Se espera que el informe final del accidente confirme la causa del impacto en un año. La empresa Windborne desarrolla globos de observación meteorológica de larga duración para complementar los tradicionales globos de goma utilizados por los servicios meteorológicos nacionales.