Urban Magazine señala que ciertos hábitos cotidianos pueden estar relacionados con una falta de curiosidad o desarrollo intelectual. Estos comportamientos no determinan la inteligencia, pero sí reflejan patrones que pueden frenar el pensamiento crítico y la capacidad analítica. Algunos de estos hábitos incluyen la falta de lectura, la preferencia por discusiones triviales o superficiales, la dependencia de las redes sociales para informarse, la ausencia de planificación a largo plazo y evitar actividades que requieran esfuerzo mental.